El modo manual, ese temido modo que algunos dicen que usan (me incluyo). Algunos defenderán su uso a capa y espada, como si la vida les fuera en ello. Otros te dirán que debes usar el modo automático, ese en el que 1.000 japoneses (o chinos, depende de la cámara) han puesto todo todo su conocimiento y que hará que tu cámara saque el mejor gris 18% del mundo. 2 bandos, y tienes que elegir. 

En mi opinión, en algún momento debes plantearte usar el modo M. Comprenderlo, saber cómo funciona, qué resultados obtienes, qué te cuesta más y qué te cuesta menos. Debes exprimirlo, sacarle todo el juego, explotar todos sus fallos y sus aciertos. Esto te dará experiencia y hará que sepas como conseguir todo lo que te propongas. Lo reconozco, me gusta el modo manual. Lo siento.

Modo manual

Después de probar el modo manual, podrás decidir hacerte un fiel defensor de los modos automáticos, y defenderlo en tus charlas con los colegas, o en las conferencias que des en el Ifema o en cualquier auditorio que se te venga a la cabeza. No serás el primero, ni siquiera el último que lo hace.

Eso si, no cometas el error de saltarte el paso de comprender y vivir el modo manual. Tienes que pasar por ello, para saber si te gusta o no te gusta. No seas de esos que hablan sin saber. Aunque cuidado, si pruebas el modo manual, a lo mejor no vuelves al modo auto (a mi me pasó).

Perder el miedo al modo manual

Hay que perder el miedo al modo manual en fotografía. Me llegan mensajes o correos diciéndome que les da miedo usarlo, por perder una posible fotografía o un momento importante en su día a día fotográfico. Es compresible. Cada uno en su nivel, hay momentos importantes donde no podemos fallar, eso es cierto. Y para no fallar, debemos tener una soltura con los controles de nuestra cámara que nos permita salir airoso en cualquier situación. O tirar de modo automático.

Claramente no os recomiendo poneros con el modo M cuando estéis practicando o estéis haciendo esas fotografías importantes o imprescindibles. Pero seguro que puedes sacar una momento en el que probar con los modos manuales de la cámara.

Los defensores o usuarios de los modos automáticos no encontrarán las ventajas que tiene aprender este modo de trabajo, así que empezamos por el principio, ¿te parece?

Ventajas de usar el modo manual:

El modo manual nos permite el control absoluto de los valores en los que trabajará nuestra cámara. Podremos controlar:

  • La velocidad de exposición
  • La abertura del diafragma
  • La velocidad ISO
  • Trabajar con archivo RAWs
  • Elegir la temperatura de color
  • La conjunción de todos estos elementos en busca de algún efecto en particular
  • Será la manera más directa de convertir nuestra fotografía en arte
  • Ningún novato sabrá como usar tu cámara en M  😉

Inconvenientes de usar el modo M:

  • Necesitarás conocer el funcionamiento de la cámara y de sus botones
  • Al principio te sentirás torpe y/o lento
  • Dejarás de usar un solo botón, para usar una combinación de varios. La falta de práctica hará que te duelan los dedos
  • Pensarás tus fotografías

Para mi, los inconvenientes son fácilmente evitables o al menos, el tiempo hará que remitan. Cuanto más uses la cámara en manual, más rápido serás, menos torpe o lento te sentirás, y conseguirás los resultados más complejos que los que estás haciendo hasta ahora.

500 noches sin dormir… pensando en el modo m.

Al final, todo se resume en la fórmula de las 10.000 horas o las 500 noches sin dormir. Hay que sacrificar horas de nuestra vida para llegar a los resultados y por supuesto no tener miedo en equivocarnos.

Como dije antes, si tienes ese evento en el que te juegas la vida o en el que debes sacar “las fotos”, puedes usar el modo con el que te sientas más a gusto, pero puedes ir poco a poco introduciéndote en el mundo manual. Y si eres como yo, un día ponte el modo manual en la cámara y hasta que lo manejes. (Alta probabilidad de no volver a modo auto, advertido quedas).

¿quien tira en modo manual?

Ahora que estás convencido y quieres usar el modo M en tus fotografía, te preguntarás:

¿Cómo aprendo a usar el modo M en mis fotografías?

Tenemos 2 opciones:

  1. Poco a poco ir introduciendo el modo manual en tus hábitos: Un rato mientras sales por la calle, 5 minutos antes de cansarte de la cámara en ese cumple de tu sobrino/a, un día que nadie te vea, un día en modo tv y otro en Av para que no sea tan duro…
  2. A lo bruto. Coges la cámara, la pones en modo M, y no lo quitas en el próximo, ¿mes? ¿año? ¿década? Los más valientes y atrevidos le pueden echar una gotita de super glue en el dial, para resistir las ganas de cambiarlo (poco recomendable, pero muy útil).

¿Cuál eliges?

En la próxima entrada seguiremos el primer camino para aquellos que queráis ir por el camino fácil (o menos doloroso). Y cuando acabemos por ahí, os daré unos consejos para los valientes que vayan por el segundo camino.

Si alguna vez hiciste la transición del modo auto al modo manual, es el momento de contarme tus penurias, de desahogarte sin que nadie te vea, o de contarme tus triunfos y logros con el pecho erguido. Ahí tienes los comentarios, adelante, ¡úsalos!

Recuerda compartir en tus redes sociales la entrada para conseguir que tus colegas/amigos/familiares se pasen al modo manual, y quien sabe, hasta hacemos una página de fans en Facebook sobre el tema.

¡Gracias por pasar!

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