Mucha veces, cuando alguien quiere empezar en la fotografía me hacen esta pregunta, ¿Cual es el primer libro para aprender fotografía? Una pregunta que puede parecer difícil de contestar, algo místico o demasiado ambicioso.  Pero el primer libro para aprender fotografía que hay que leer viene, aunque muchos no lo crean, cuando te compras la cámara, ¡GRATIS!

Es verdad, no es otro, más que el “Manual de la cámara”.

Manual de la cámara

Manual Canon 400D

Ese libro pequeño, del que cuando nos compramos nuestra primera cámara solemos dejar olvidado en la caja. Nos lanzamos a tocar el objeto que nos hemos comprado, a ver que hace cada botón, sin tener ni idea de para que sirve. Hacer nuestra primera foto, como si lleváramos décadas esperando a tener la cámara en la mano(en algunos casos es real). Cuando se nos pasa esa primera emoción, y recogemos de nuevo la caja, volvemos a ver el manual, pero como somos buenos ciudadanos del s.XXI, nos creemos que no necesitamos leerlo, que ya sabemos para que sirve cada botón, o como hacer determinados cambios, por que lo hemos leído en Internet. 

 

Primer error.

 

Ese pequeño libro, nos explica detalladamente como manejar la cámara, como accionar cada parte, o para que sirve los botones, a como cambiar la ISO, el diafragma, velocidad, las funciones personalizadas, el tamaño y formato de las imágenes, los modos de la cámara…

Es el mejor manual de fotografía básica que podemos tener con el menor gasto extra(viene gratis con la cámara) y el que primero hay que leer. Pero hay que leerlo de una manera especial:

  • Primero leerlo solo, dejando la cámara a un lado. Sin tocarla y casi sin mirarla, prestando atención a todo lo que pone ese pequeño libro.  Convertir este pequeño, en nuestro libro de mesilla, en el libro que hay que llevar para los viajes en metro, bus, etc.
  • Hay que hacer una segunda lectura, e incluso tercera o cuarta, esta vez ya con la cámara cerca. Mirando y tocando cada botón y quedándonos con como se hace cada cambio, cada ajuste…Tenemos que conseguir aprendernos de memoria los movimientos para cambiar cada ajuste. Poco a poco, sin prisa, paso a paso y repitiendo muchas veces hasta tenerlo totalmente controlado.

Y cuando estemos seguros de que sabemos la gran mayoría de los ajustes y de los conocimientos que ese pequeño gran libro trae, no debemos meterlo en la caja y olvidarnos de el. Total ya lo hemos leído y nos lo hemos aprendido, ¿no?

 

Segundo error.

 

No, debemos echarlo en la mochila, bandolera o sucedáneo donde vaya nuestra cámara. El manual siempre encima de nosotros con la cámara, para una consulta rápida o búsqueda para cambiar la velocidad de enfoque, o cualquier error que nos pueda dar. Si la cámara se va de paseo, el manual con ella. La cámara a Roma, el manual con ella. Siempre. 

Después de hacer esto, ya puedes empezar a leer otros libros, revistas, foros, blog o Internet en general. Pero lo primero es lo primero. Y cuando lleves tiempo en esto, recuerda darle alguna vuelta de vez en cuando al manual de la cámara para recordad conocimientos.

Siguiendo este sencillo consejo, no seras de esos que no saben como funciona su cámara o si tiene o no esa función.

 

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